LA PAZ
Los que trabajan por la paz
entre los hombres
serán llamados hijos de Dios,
porque Dios es el Dios de la paz,
el Dios del
Amor y no el dios del odio.
Siempre es mejor construir que destruir.
Y sembrar
es construir para el mañana.
Siembra sonrisa a tu alrededor,
siembra dulzura,
amistad, sacrificios,
siembra paz toda tu vida, y
recuerda que el que siembra
luz de esperanza,
recogerá calor y amor. Hoy debemos ser las manos que alivian,
los ojos que orientan, los brazos que ayudan,
las mentes que crean soluciones.
Sumergirse en el mundo,
para cambiar sus estructuras injustas,
creando nuevos
ambientes que posibiliten y faciliten la vida del mutuo amor.